«YO TE HE GLORIFICADO EN LA TIERRA…

….LLEVANDO
A CABO LA OBRA QUE ME ENCOMENDASTE’’.
No hemos querido dejar de
recordar el día 9 de Noviembre, fecha tan entrañable para todas nosotras. Hoy,
después de haber vivido de cerca la Beatificación de M. Carlota, damos
infinitas gracias a Dios por estas dos Beatas, Hermanas nuestras que desde el cielo
interceden por todos nosotros.

Así lo cuenta el libro «En
busca de la Sabiduría»:

«La Madre no pudo levantarse.

El día 1 de noviembre se sintió algo mejor y estuvo con MADRE CARLOTA,
que era entonces Secretaria General, ordenando documentos y escritos. Al
terminar dijo: ‘’Ya estoy tranquila’’.
Sí; podía estar tranquila, había cumplido su misión en la tierra.
Empeora de nuevo. El martes día 7 el médico encuentra síntomas de tifus
muy avanzado. Cuando se lo comunica a Madre Carmen, esta  no se altera, sabe que le falta poco para
‘’empezar su vida’’.

Todo va tomando en la Victoria un tinte de adiós definitivo, y la Madre
se esfuerza, más que nunca, por alentar a sus hijas y comunicarles en sus últimos
días la fortaleza y la serenidad que ella ha logrado con la oración y el
sacrificio.    
 A las dos de la   madrugada del Jueves 9 de noviembre, Madre Carmen entrega su espíritu, al AMOR DE LOS AMORES  dueño de toda su vida por siempre en la Eternidad».

¡MADRE CARLOTA ES BEATA! 
Nuestra Congregación está de fiesta
y seguimos celebrado interior y exteriormente, la beatificaron de nuestra querida Hermana M. Carlota y sus 15 compañeros mártires. Es una alegría inexplicable sentir que, una vez más, el Señor se abaja hasta nosotras para bendecirnos y
darnos su gracia, y que la Iglesia se disponga a enaltecer a estos hermanos
nuestros que peregrinaron junto con nosotros aquí en la tierra.




Agradecemos al Señor el don de
la Beatificación de nuestros mártires.

Que el memorial de la Pasión y Muerte
del Señor Jesucristo, haga de nuestras vidas un sacrificio de alabanza y de
unión entre nosotros, en uno solo Cuerpo con Cristo.