Aún con el corazón lleno y la emoción a flor de piel, echamos la vista atrás a estos días inolvidables recorriendo el Camino Lebaniego en la Experiencia TAU ’26 vivida del 2 al 7 de agosto, bajo el lema «Respira la vida», junto con los franciscanos de España y nuestros grupos de Paz y Bien…

Bajo el lema «Respira la vida», nos pusimos en marcha para frenar el ritmo, escuchar el corazón y reencontrarnos con lo verdaderamente importante: escuchar al Señor y a los hermanos. Hemos compartido risas, cansancio, miedos y muchas huellas compartidas en la presencia del Señor.



Hoy confirmamos que:
La fraternidad hace el camino más ligero. Ser hermanos y caminar juntos convierte cualquier dificultad en una oportunidad para apoyarnos.
La felicidad está en lo pequeño. La presencia del Señor entre nosotros nos ha enseñado a descubrir la verdadera alegría en los detalles cotidianos del camino.



Gracias a cada uno de los jóvenes, de los hermanos menores, de las hermanas y animadores que habéis puesto el alma y dejado una huella imborrable en esta experiencia.
Volvemos a casa con los pulmones llenos de vida y el corazón transformado porque la Cruz del Señor llena de un aliento nuevo nuestra vida.
«Al Señor que es Todo Bien, Sumo Bien, Todo Bien sea la gloria.
Y todo en alabanza de Cristo. Amén.»
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