TENEMOS A UNO QUE ABOGUE ANTE EL PADRE…

 … Jesucristo, el Justo.

El Mundo entero debería temblar de alegría, pues Dios que sabe que somos barro y por el gran Amor con que nos amó, entregó a su propio Hijo que, conociendo nuestra debilidad, vive ahora intercediendo eternamente ante el Padre por cada uno de nosotros para que un día podamos estar en el Cielo junto a Él.
Te pedimos Señor que mires hoy de un modo especial a todos los sacerdotes que entregan su vida para ser prolongación de tu sacerdocio, para interceder por nosotros sus hermanos,  y para perpetuar tu Sacrificio en la cruz por medio de la Eucaristía.  Mantenlos siempre fieles y unidos a Ti por el Amor.