GLORIA…

… al
Padre Creador; al Hijo Salvador; y al Espíritu Santo Santificador.

       El misterio de
Santísima Trinidad que hoy, junto con toda la Iglesia celebramos, nos muestra
que nuestro Dios es el Dios vivo, nos revela la perfección
de la bondad de Dios, o sea, nos dice que Dios
es bueno, no sólo porque es el Bien
infinito
, sino también porque comunica todo este bien: del Padre al
Hijo, del Padre y el Hijo al Espíritu Santo.
    Este misterio nos
permite intuir que en Dios hay un océano ilimitado e inagotable de bondad, de
amor, de fecundidad y de vida.

    Recordemos lo que
nos dice el Papa Francisco:
“Los misterios de Dios, más que para ser
entendidos, son para ser amados y vividos en nuestro interior”.