NUESTRA MADRE NOS DIJO AQUELLA NOCHE…

Está pregunta que Madre Carmen hizo a sus tres primeras compañeras aquel
8 de mayo de 1884 vuelve a resonar hoy en nuestros corazones, porque va dirigida especialmente a cada una de nosotras.

Hoy, 129 años después, siguen cobrando fuerza las palabras de nuestra Madre. La emoción que embargó el corazón de Ana, Pepita y Francisca, es la misma que embarga a cada Hermana Franciscana de los Sagrados Corazones, porque, aquella noche memorable, en la que se ponían los cimientos de nuestra Congregación bajo los brazos extendidos de Doña Carmen, su amor de madre y su espíritu de familia, ya nos alcanzaba a cada una de nosotras: las que, andando en el tiempo, seguiríamos la voz del Señor por el mismo camino que en aquel momento se iniciaba.

Hoy, 8 de Mayo de 2013, ponemos de manera especial en el corazón de la Madre, a todas las Hermanas que fueron y son un reflejo vivo de la entrega silenciosa de nuestra Beata y del ardor evangélico que la llevó por esos mundos «a enseñar a las almas a conocer y amar a Dios». A Él le pedimos que el deseo de santidad que brotó en su corazón, siga encendido en los corazones de nosotras, sus hijas.

Que este día venga lleno de bendiciones,¡Muchas Felicidades!