DICIEMBRE…

…Visitar a los enfermos
Este mes escuchamos el latido de nuestra Madre Carmen que nos dice: 
«Asistamos con solicitud y tierna caridad a los enfermos; con la dulzura y delicadas atenciones los ganaremos para Dios.»

Queremos comenzar nuestro viaje por el río de la misericordia acercándonos a aquellos que sufren dolor en el cuerpo o en el alma, orando por todos y tratando con dulzura y comprensión a los que viven cerca de nosotras.
Os invitamos a uniros a nuestra oración por todos los que sufren la enfermedad y completan en su carne los sufrimientos de Cristo. Que, como Santa Isabel, le veamos sólo a Él cuando nos encontremos con ellos y así le podamos atender como se nos pide: con solicitud y tierna caridad, con dulzura y delicadas atenciones. 
También en este mes os invitamos, en la medida de lo posible, a acercaros a los enfermos, a aquellos que son conocidos, o, incluso, de la propia familia y que no son atendidos o han quedado olvidados.
Tenemos un recuerdo especial en este mes para todos aquellos que han consagrado su vida al cuidado de los enfermos, muy especialmente a nuestras hermanas que en residencias y centros asistenciales dedican su vida a mejorar la de aquellos que sufren.