CELEBREMOS CON ALEGRÍA EL NACIMIENTO DE MARÍA, LA VIRGEN…

¿Cuántos años cumple hoy Nuestra Madre?… Para Ella el tiempo
ya no pasa, porque ha alcanzado la plenitud de la edad, esa juventud eterna y
plena que nace de la participación en la juventud de Dios que, según nos dice
San Agustín,
«es más joven que todos», precisamente por ser eterno e inmutable.
Quizá hemos podido ver de cerca la alegría y la juventud interior de alguna
persona santa, y contemplar cómo de un cuerpo que llevaba el peso de los años
surgía una juventud del corazón con una energía y una vida incontenible.
Esta
juventud interior es más honda cuanto mayor es la unión con Dios. María, por
ser la criatura que más íntimamente ha estado unida a Él, es ciertamente la más
joven de todas las criaturas.
Juventud y madurez se confunden en Ella, y
también en nosotros cuando vamos derechamente 
ad
Deum, qui laetificat iuventutem meam
,
 (hacia Dios que nos rejuvenece
cada día)
por dentro y, con su gracia, nos inunda de alegría.
Desde
su adolescencia, la Virgen gozó de una madurez interior plena y proporcionada a
su edad. Ahora, en el Cielo, con la plenitud de la gracia  inicial y la que
alcanzó con sus méritos uniéndose a la Obra de su Hijo, nos contempla y presta
oído a nuestras alabanzas y a nuestras peticiones. Hoy escucha nuestro canto de
acción de gracias a Dios por haberla creado, y nos mira y nos comprende porque
Ella -después de Dios- es quien más sabe de nuestra vida, de nuestras fatigas,
de nuestros empeños.