AMA DEL TODO A AQUEL…

… que del todo se entregó por amor

El Señor os bendiga y os guarde. Os muestre su faz y tenga
misericordia de vosotras. Vuelva su rostro a vosotras y os dé la paz, a
vosotras, hermanas e hijas mías, y a todas las otras que han de venir y
permanecer en vuestra comunidad, y a todas las demás, tanto presentes como
futuras, que perseveren hasta el fin en todos los otros monasterios de Damas
Pobres.
Yo, Clara, sierva de Cristo, plantita de nuestro muy
bienaventurado padre San Francisco, hermana y madre vuestra y de las demás
hermanas pobres, aunque indigna, ruego a nuestro Señor Jesucristo, por su
misericordia y por la intercesión de su Santísima Madre Santa María, y del
bienaventurado Miguel Arcángel y de todos los santos ángeles de Dios, de
nuestro bienaventurado padre Francisco y de todos los santos y santas, que el
mismo Padre celestial os dé y os confirme ésta su santísima bendición en el
cielo y en la tierra: en la tierra, multiplicándoos en su gracia y en sus
virtudes entre sus siervos y siervas en su Iglesia militante; y en el cielo,
exaltándoos y glorificándoos en la Iglesia triunfante entre sus santos y
santas.
Os bendigo en vida mía y después de mi muerte, como puedo y
más de lo que puedo, con todas las bendiciones con las que el Padre de las
misericordias ha bendecido y bendecirá a sus hijos e hijas en el cielo y en la
tierra, y con las que el padre y la madre espiritual ha bendecido y bendecirá a
sus hijos e hijas espirituales. Amén.
Sed siempre amantes de Dios y de vuestras almas y de todas
vuestras hermanas, y sed siempre solícitas en observar lo que habéis prometido
al Señor.
El Señor esté siempre con vosotras, y ojalá que vosotras estéis
siempre con Él. Amén.