¿QUIEN NO RECUERDA A…

…NUESTRO BEATO JUAN PABLO II?

De alguna manera, muchos de nosotros le debemos nuestra vocación, pues su «¡No tengáis miedo!» nos ha llevado, en más de una ocasión, a abrirle de par en par las puertas a Cristo.
Karol Wojtila será siempre el Papa de los jóvenes, a él le debemos las jornadas mundiales de la juventud en las que el encuentro con el Señor cambió el rumbo de muchas vidas. No sólo jóvenes religiosos, sino jóvenes entregados y comprometidos con la Iglesia, se han dejado guiar por los ejemplos,  palabras y oraciones de este «nuestro» Papa, el Papa de la Santísima Virgen; porque, si Teresa de Ávila fue Teresa de Jesús, él fue Juan Pablo de María. A ella confió todo su pontificado, todas sus ilusiones y contrariedades…, pero, sobre todo, su alma y su corazón. Deseaba que nosotros quisiéramos y honráramos a nuestra Madre, hasta ser con él: «Totus tuus»
Juan Pablo II fue, es y siempre será el Papa que nos llevó a Dios, ¡GRACIAS!