¡¡¡ME TOMÓ POR ESPOSA…!!!

El pasado 12 de Abril, unimos nuestra alegría por la Resurrección del Señor a la de nuestras hermanas novicias mayores: Elizabeth, Dilcia, Seneyda y Leidi, que como ya habíamos anunciado… dieron un paso más en su entrega al Señor, haciendo sus primeros votos temporales.

Muchas veces han cantado esta canción: «Cristo es mi prometido, Él es toda mi vida. Enamora mis ojos al contemplar su faz. Él recubrió de estrellas mi manto de doncella.»

Pero es ahora cuando le han dado un sentido pleno a esta parte de la canción: «Cristo es mi enamorado, es mi Amante y mi Amado. Mi frente Él ha marcado con su sello de amor. Y yo estoy consagrada a mi Cristo adorado; que ningún otro amante se me acerque jamás.»


En este momento, son ellas las que, dejando atrás el Noviciado, nos hablan de lo que ha significado este paso:

«Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo»(Sal. 115) .»Y… habitaré en la casa del Señor por años sin términos»(Sal.22). Al unir estos dos salmos queremos expresarles lo que sintieron nuestros corazones el Domingo de Resurrección. Nosotras, al igual que María Magdalena, en la aurora de nuestras vidas, hemos corrido en busca del Señor para poder luego exclamar: «Resucitó de veras mi amor y mi esperanza». Y anunciar como ella la alegría de sabernos amadas.
Somos ahora PROFESAS. Esto significa:
P de ‘piedad’, de ‘pobreza’, de ‘paciencia’, de ‘paz’.
R de ‘responsabilidad’, de ‘renuncia’, de ‘recogimiento’.
O de ‘oración’, de ‘obediencia’, de ‘observancia’, de ‘olvido de sí’.
F de ‘franciscana’, de ‘fe’, de ‘fortaleza’, de ‘fidelidad’.
E de ‘escucha’, de ‘entrega’, de ‘espíritu de familia’, de ‘Eucaristía’.
S de ‘santidad’, de ‘silencio’, de ‘sencillez’, de ‘servicio’.
A de ‘adoración’, de ‘austeridad’, de ‘alegría’, de ‘abnegación’, de ‘amor’.

Al profesar, hemos entregado al Señor nuestra nada. Prometemos guardar bajo llave nuestro cuerpo, obedecerle siempre, vivir de su Palabra, teniendo todo en Él, ser pobres por el Reino.
Que la Virgen, primera consagrada, sea nuestro modelo y nuestra guía; que Ella nos enseñe a ser fieles hasta la muerte.»


NOVIPOST se une al deseo de Juan Pablo II, que dice: «Os pido una renovada fidelidad, que haga más encendido el amor a Cristo, más sacrificada y alegre vuestra entrega, más humilde vuestro servicio».