El pasado jueves 18 de junio vivimos un día muy especial en la Residencia San José. La Virgen de Montserrat nos regaló la alegría de poder acercarnos hasta su casa para visitarla y poner en sus manos nuestra vida, la de nuestras familias y poner en su corazón las necesidades de todo el mundo.
Con gran ilusión, residentes, familiares, voluntarios y acompañantes compartimos una jornada llena de fe y fraternidad. Dimos gracias a la Virgen, nuestra querida patrona, por su amor de Madre, por regalarnos a su Hijo Jesús y por acompañarnos siempre en nuestro camino.
Celebramos la Eucaristía al mediodía en la Basílica de Montserrat, en la Capilla del Santísimo Sacramento, y participamos también en la celebración de la Palabra, donde pudimos escuchar las voces de los niños de la Escolanía, que nos regalaron el canto de la Salve y del Virolai, momentos de profunda emoción y belleza.
Fue un día vivido como una auténtica familia, lleno de sonrisas, encuentros y agradecimiento. Volvemos a casa con el corazón alegre, confiando a la Virgen de Montserrat, la Moreneta, a todos nuestros residentes y todos los que se encomiendan a nuestras oraciones y dando gracias por este regalo tan hermoso.
«¡Bendito sea Dios, que tanto nos quiere!»