Del Evangelio según san Juan, Jn 20, 1-9
Cristo ha resucitado de verdad, está vivo, camina entre nosotros y es la verdadera esperanza para quien lo busca.
El Señor Resucitado tiene siempre la iniciativa del encuentro y, cuando nos dejamos encontrar, haciendo caer toda defensa, el encuentro se convierte en el acontecimiento que cambia la vida.
¿Acaso no hemos resucitado aquel día en que hemos oído pronunciar nuestro nombre y, con el corazón que nos ardía en el pecho escuchando Su Palabra, hemos comenzado nuestro Santo Viaje?
El Señor Resucitado, en la semejanza del pobre, de quien busca amor y verdad, de quien está oprimido por la injusticia, de quien es explotado y abusado, de todos los que gritan, nos llama por nuestro nombre, cada día, y es nuestra mañana de Pascua.
