EL DOS DE AGOSTO…

… ES UN DÍA MUY ESPECIAL.

La familia franciscana celebra la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles. 
La pequeña Porciúncula «porcioncilla», situada cerca de Asis, donde dio comienzo la primera comunidad franciscana y donde murió nuestro Seráfico Padre San Francisco de Asis; la fuente de la que bebería nuestra Beata Madre Carmen, inspirada por el Señor a vivir este carisma franciscano.
Es la fiesta de la Virgen María, rodeada de su cortejo angelical, los santos ángeles; ella, que es nuestra guía, el camino seguro que nos lleva a Jesús, nos invita a vivir bajo su mirada, bajo su protección, asegurándonos que ella, la Reina de los Ángeles, es también Reina de nuestros corazones.