…LO QUE DIOS SOÑÓ PARA NOSOTRAS, SE HA HECHO REALIDAD.
Por la Profesión Religiosa, el Señor, en su infinita misericordia nos ha concedido el don de convertirnos en esposas suyas. Nuestro corazón quiere ser para siempre para Él.
Hoy podemos decir con el salmista : «¡Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad!».
Ha llegado el momento de hacer vida todo lo que hemos aprendido durante este «preciosísimo tiempo de Noviciado»; aquello que tanto deseaba nuestra beata Madre Carmen: «enseñar a las almas a conocer y amar a Dios».
Apoyando nuestro sí en el Sí de María, sólo deseamos cantar las maravillas que Dios realiza en las almas que Él escoge para vivir, siguiendo a Jesús, en Pobreza, Castidad y Obediencia.
Las fotografías de un día muy especial…
Ver presentación de las fotos a toda pantalla.
…y el vídeo. «Yo vivo para Tí. Haz, Señor, tu voluntad en mí»
