ÁNGEL SANTO DE LA GUARDA, COMPAÑERO DE MI VIDA…

…tú que nunca
me abandonas, ni de noche ni de día.
Dios ha asignado a cada hombre un ángel para protegerle y facilitarle el camino de la salvación mientras está en este mundo. Afirma a este respecto San Jerónimo: “Grande es la dignidad de las almas cuando cada una de ellas, desde el momento de nacer, tiene un ángel destinado para su custodia”.

En el antiguo testamento se puede constatar cómo
Dios se sirve de sus ángeles para proteger a los hombres de la acción del
demonio, para ayudar al justo o librarlo del peligro, como cuando Elías fue
alimentado por un ángel (1 Reyes 19, 5.)
La misión de los ángeles
custodios
es acompañar a cada hombre en el camino por la vida, cuidarlo en la
tierra de los peligros de alma y cuerpo, protegerlo del mal y guiarlo en el camino para llegar al Cielo.