…Madre de todos, para alcanzarlo todo
Tenemos por Madre y protectora
nuestra a la mismísima Madre de Dios. Todos estamos representados por San Juan
cuando Jesús, en la Cruz, le entrega a su madre.
Nadie queda fuera del corazón de María. Ella es
nuestra intercesora, puede alcanzarnos todo lo que convenga de su Hijo.
Recurrir a Ella es un descanso para nuestra
alma; alimenta nuestra fe, alienta nuestra esperanza y enciende nuestra
caridad. Porque Ella jamás dudó, nunca desesperó y amó como ninguna criatura en
la tierra lo hará.
nuestra a la mismísima Madre de Dios. Todos estamos representados por San Juan
cuando Jesús, en la Cruz, le entrega a su madre.
Nadie queda fuera del corazón de María. Ella es
nuestra intercesora, puede alcanzarnos todo lo que convenga de su Hijo.
Recurrir a Ella es un descanso para nuestra
alma; alimenta nuestra fe, alienta nuestra esperanza y enciende nuestra
caridad. Porque Ella jamás dudó, nunca desesperó y amó como ninguna criatura en
la tierra lo hará.
El 11 de febrero, celebramos a la Virgen de Lourdes, que se apareció en una gruta a la pequeña pastorcita
Bernardita. Ahí nos muestra su compasión por nuestras enfermedades. Comprende
lo que su Hijo Jesús siempre quiere para nosotros: la salud de alma y cuerpo. Lourdes
ha sido fuente de sanación física para mucha gente, y quizás ha sido este el
milagro más visible que Dios ha realizado para confirmar y sostener la fe. Pero sin duda que la sanación espiritual, la conversión de las almas, ha
sido el fruto más extraordinario que las generaciones han manifestado como
evidencia de la potencia de los actos de Dios en esta tierra.
Bernardita. Ahí nos muestra su compasión por nuestras enfermedades. Comprende
lo que su Hijo Jesús siempre quiere para nosotros: la salud de alma y cuerpo. Lourdes
ha sido fuente de sanación física para mucha gente, y quizás ha sido este el
milagro más visible que Dios ha realizado para confirmar y sostener la fe. Pero sin duda que la sanación espiritual, la conversión de las almas, ha
sido el fruto más extraordinario que las generaciones han manifestado como
evidencia de la potencia de los actos de Dios en esta tierra.
Hoy le pedimos:
“Dóciles
a la invitación de tu voz maternal, oh Virgen Inmaculada de Lourdes, acudimos a
tus pies en la humilde gruta donde aparecisteis para indicar a los extraviados
el camino de la oración y penitencia, dispensando a los que sufren las gracias
y prodigios de tu soberana bondad.
a la invitación de tu voz maternal, oh Virgen Inmaculada de Lourdes, acudimos a
tus pies en la humilde gruta donde aparecisteis para indicar a los extraviados
el camino de la oración y penitencia, dispensando a los que sufren las gracias
y prodigios de tu soberana bondad.
Recibid,
oh reina compasiva, las alabanzas y súplicas que pueblos y naciones, unidos en
la angustia y la amargura, elevan confiados a Ti.
oh reina compasiva, las alabanzas y súplicas que pueblos y naciones, unidos en
la angustia y la amargura, elevan confiados a Ti.
¡Oh
blanca visión del paraíso, aparta de los espíritus las tinieblas del error con
la luz de la fe! ¡Oh mística rosa, socorre las almas abatidas, con el celeste
perfume de la esperanza! ¡Oh fuente inagotable de aguas saludables, reanima los
corazones endurecidos, con la ola de la divina caridad!
blanca visión del paraíso, aparta de los espíritus las tinieblas del error con
la luz de la fe! ¡Oh mística rosa, socorre las almas abatidas, con el celeste
perfume de la esperanza! ¡Oh fuente inagotable de aguas saludables, reanima los
corazones endurecidos, con la ola de la divina caridad!
Haz
que nosotros tus hijos, confortados por Ti en las penas, protegidos en los
peligros, apoyados en las luchas, amemos y sirvamos a tu dulce Jesús, y
merezcamos los goces eternos junto a Ti. Amén.”
que nosotros tus hijos, confortados por Ti en las penas, protegidos en los
peligros, apoyados en las luchas, amemos y sirvamos a tu dulce Jesús, y
merezcamos los goces eternos junto a Ti. Amén.”
