¿QUIÉN ERES TÚ, DULCÍSIMO DIOS MÍO?

Y ¿quién soy yo, gusano vilísimo e inútil siervo tuyo? Ayer  celebrábamos la fiesta de  la impresión de las llagas de nuestro Padre San Francisco, Él como San Pablo pudo llegar a decir “estoy crucificado con Cristo” pues su amor era tan hondo que sólo deseaba configurarse con el que tanto amaba.  «Sintiéndose, pues, Francisco elevado hacia […]