PARA SER SANTO…

 …HAY QUE ESTAR ENAMORADO Y LOCO POR DIOS. La Iglesia pone hoy ante nosotros una galería inmensa de santos. Todos ellos son resplandor de la misericordia divina. Al mismo tiempo, en esa pluralidad de ejemplos encontramos un consuelo: el amor de Dios se extiende a todas las épocas y circunstancias.    Un santo es como […]