«EL QUE COME MI CARNE Y BEBE MI SANGRE…

… PERMANECE EN MÍ Y YO EN ÉL». Jesús, en este pasaje, nos deja una prenda de su presencia. Es el Viático de nuestra vida: el alimento para el camino. Jesús nos muestra que quiere permanecer entre nosotros para siempre, para que así las almas rescatadas con su preciosa Sangre sean siempre santificadas. Cada día […]