SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA…

… LA TRANSFIGURACIÓN. La transfiguración nos desvela una de las constantes de la vida humana. No hay vida sin muerte, ni gozo sin dolor, ni regeneración sin destrucción. Todo ocurre a la vez. Conforme nos vamos iluminando, desaparece la tiniebla; a medida que vivimos, vamos ganando terreno a la muerte. A veces, la niebla de […]