TÚ ERES REALMENTE…

… EL HIJO DE DIOS. La Pasión del Señor nos pone en silencio. De lo hondo del corazón nos brota una pregunta: ¿Por qué? ¿Por qué siendo Dios no te salvas a Ti mismo? Pero es que si te salvas, no podrías salvarnos. Contemplemos al Hijo de Dios, a Dios mismo humillado por nosotros, injuriado, […]