INOCENTES QUE MURIERON…

… POR EL GRAN INOCENTE.

El Día de los Santos Inocentes es la conmemoración de la matanza de todos los niños menores de dos años nacidos en Belén, ordenada por Herodes con el fin de deshacerse de Jesús.
La poesía que trae como Himno litúrgico la Liturgia de las Horas de hoy, da la síntesis de esta festividad: «Oye, ansioso y turbado, el rey tirano, que ha nacido en Belén el rey de reyes, el que viene a cambiar todas las leyes, y a remover el corazón humano. Con la nueva exclamó lleno de saña: «Si este pequeño vive soy depuesto. Ministro, empuña el sable, vete presto…» Jesús, tú que escapaste de su espada, ayuda a quienes hoy huir no pueden… Sabes, Señor, que a Herodes todavía, llevan los hombres en el corazón; convierte, Cristo, esta violencia mía, en pacífica siembra de tu amor.»

¿Día de bromas o de reflexión? No estaría mal examinar nuestra conciencia para decubrir que misteriosamente esta matanza de inocentes sigue ocurriendo en nuestros días, y que todos tenemos dendro de nosotros algo de Herodes por increíble que nos pueda parecer. «NAVIDAD, TIEMPO DE CONVERSIÓN.»