¡¡¡ EN CINCO DÍAS…

… ESPOSA DE JESUCRISTO!!!

Como lo oyen: el próximo sábado, yo, hermana Rocío, tendré la dicha de hacer la Profesión Temporal.

Cuando salí del colegio, cantamos una canción que decía: «El tiempo pasa veloz y ya llegó el momento…» Pues sí, el tiempo ha pasado veloz, muy veloz, y ya ha llegado el momento de entregarme por completo, de forma pública y solemne, a Jesucristo.

Preciosísimo ha sido sin duda el tiempo del Noviciado. Ahora toca echar a volar. Pero si precioso ha sido este comienzo de la vida religiosa, sé que lo que voy a comenzar lo será todavía más, puesto que ahora es el momento de vivir, más aún, codo con codo con el Señor, para mostrar a todos los hombres el amor que Dios nos tiene.

Decía nuestra Beata Madre Carmen: «Esposas de Jesucristo, cuán obligadas estáis a corresponder a tanto favor». Estoy obligada a corresponder a este amor, pero obligada porque este Amor, me quema dentro. ¿Podré negarle algo a Aquél que lo ha dado todo por mí?

Bendigo al Señor por este tiempo que me ha regalado en el Noviciado, en el que he podido gustar de su presencia junto a mis hermanas. Bendigo al Señor por mis formadoras, porque con su entrega me han acercado al Señor, ayudándome a ser una verdadera Franciscana de los Sagrados Corazones. Bendigo al Señor por mi familia, por haberme entregado generosamente a Él; y bendigo al Señor por haberme elegido para ser su esposa.

Pongo mi vida en las manos de María para que sostenga mi sí como hasta ahora lo ha hecho, y me permita decir como Ella: «Aquí me tienes Señor, dispón y haz lo que quieras de mí».

¡Estáis todos invitados a la Profesión! El sábado a las doce en la Victoria.