Velad, orad, vigilad… no sabemos el día ni la hora. El Salvador, nuestro Señor… Él vendrá a guiar nuestros pasos por el camino de la paz.



Comenzamos con alegría el tiempo de Adviento y la celebración de la Novena en honor a María Inmaculada junto a los residentes de la Residencia San José.
Jornadas de oración, cercanía y esperanza compartida, en las que, como comunidad, nos preparamos para la venida del Señor.
¿Quién causa tanta alegría? ¡LA CONCEPCIÓN DE MARÍA!
La participación de los residentes nos aporta una riqueza especial a cada encuentro, recordándonos el valor de la fe sencilla, la fraternidad y la alegría de caminar juntos. La devoción a la Virgen Inmaculada nos anima a renovar nuestra confianza en su intercesión y a abrir el corazón al misterio de la Navidad.
Que lo vivido en estos días fortalezca nuestros lazos y mantenga encendida en todos la luz de la esperanza mientras avanzamos hacia el nacimiento de Cristo.

