
«La viña es del Señor, no nuestra. Y Dios espera los frutos de su viña de aquellos que ha enviado a trabajar en ella…»
Del Evangelio según san Mateo 21, 33-43
Trabajemos juntos en la viña del Señor…
Si el Señor viniera repentinamente a pedirnos cuentas de nuestra vida, de los frutos de nuestra cosecha, ¿cómo sería nuestra acogida? ¿Manifestaría sorpresa, confusión, temblor? ¿Y si pidiera lo mismo a nuestra comunidad? ¿A nuestra Iglesia…?
Dios nuestro Padre nos llama una vez más a iniciar un nuevo año pastoral, para que, progresando en la experiencia de fe, lleguemos a ser verdaderos discípulos de Cristo y testigos creíbles de Su Amor.
Que su Espíritu nos acompañe en esta nueva etapa de nuestro camino, marcado por el evangelio de hoy: «Trabajemos juntos en la viña del Señor», para que podamos recibir con amor lo que nos será dado por el Señor y transmitirlo a los demás eficazmente con las palabras y con la vida.