
Del Evangelio según san Lucas.
Lc 13, 22-30
Mirad: hay últimos que serán primeros y primeros que serán últimos...
Ayúdame, Señor Omnipotente, a saber entrar por la puerta estrecha, que me he hecho demasiado grande y se me ha quedado muy pequeña.
A veces el orgullo y la soberbia me hinchan y me impiden pasar por ella hacia la VIDA y la plenitud verdaderas.
Tú que me invitas a ser humilde, pero que en mis tropiezos y mis trampas continúas mirándome con maravilloso Amor, achícame, Señor, hazme sencillo, humilde, para que pueda entrar por ella.
Hazme aprender de los pequeños y los últimos pisando sobre tus huellas, Tú que amas a los últimos y te has hecho el Último, siendo el Primero, Primogénito.
Señor Jesús, hazme descubrir el valor que tiene el último lugar, el lugar del Siervo.