Oración inicial
Ten piedad de mí, Señor Jesús, por mi incomprensión, por mi desprecio y por todas las veces que te he expulsado de mi corazón, conduciéndote al precipicio de mi ira, para echarte en el abismo de mi indiferencia. Frente a tantas fatigas y rechazos, ayúdanos, Señor, a comprender cómo el profeta acogido por los paganos y rechazado en su patria, manifiestas el drama de la humanidad, que acepta o rechaza tu salvación. Haz que en tu Iglesia no disminuya la valentía del anuncio misionero del Evangelio, y hazme también a mí un profeta valiente, para que confíe en Tu Fuerza y en Tu Misericordia…
Tu oración semanal · Liturgia de la Palabra · Domingo IV, T.O. (C) · 3 febrero 2013: docs.google.com/file/d/0B1Ez8F…
— Paz y Bien (@movipazybien) 31 de enero de 2013
Paz, fe, amor y esperanza
Creí ser
He dado un pan a un pobre.
Creí haber sido caritativo; en cambio era justicia,
porque yo tengo mucho pan y él tiene hambre.
porque yo tengo mucho pan y él tiene hambre.
He guiado a un ciego por un tramo de calle.
Me sentía bueno; en cambio era justicia,
Porque yo veo y él no.