
«Unido a tu corazón me haces bienaventurado…»
Del Evangelio según san Mateo 5, 1-12
«¿Quieres ser Santo?»
Con la solemnidad de todos los santos, la Iglesia nos invita a imitar a aquellos que han respondido a la llamada de Dios a la santidad: «Sed santos porque Yo soy Santo» y han entrado en la herencia divina, y ahora gozan de aquella felicidad prometida y que todo corazón desea.
Los santos no son personas perfectas, infalibles… sino creyentes que no se opusieron a la Gracia, que le permitieron cumplir en ellos la Voluntad de Dios, de manifestar Su Santidad.
Una maestra llevó a los alumnos a visitar una catedral con muchas vidrieras, en las que estaban dibujadas las figuras de los santos. Cuando regresaron a clase, la maestra les preguntó si habían entendido quiénes eran los santos. Un niño respondió: ¡Son los que han dejado pasar la Luz!