




Señor, haz que nuestros corazones sean como semillas de paz: que nuestras palabras sean flores de cariño, nuestros gestos ríos de amistad, y nuestras sonrisas rayos de luz para quien esté triste. Ayúdanos a escuchar, perdonar y ayudar, y a llevar tu paz a todos a nuestro alrededor. Amén.


¿Alguna vez has sentido que todo a tu alrededor estaba un poco caótico?
Quizás en la escuela, en casa o entre amigos, cuando hay peleas, discusiones o malentendidos. San Francisco de Asís nos invita a algo muy especial con estas palabras:
«Señor, hazme un instrumento de tu paz».
Ser un instrumento de paz no significa que todo sea perfecto ni que no existan problemas. Significa que tú puedes ser quien transforme los conflictos en oportunidades de amor y comprensión. Como un instrumento musical que, aunque es pequeño, puede llenar toda una sala con hermosas melodías, tú puedes sembrar paz con gestos simples:
- Escuchando sin interrumpir cuando alguien está triste.
- Compartiendo sin esperar nada a cambio.
- Pidiendo perdón cuando te equivocas y perdonando cuando te hacen daño.
- Ayudando a que todos se sientan incluidos y valorados.


Siembra un gesto
Objetivo: Ser un instrumento de paz
cada día.
Cómo hacerlo: Durante este mes,
elige una acción cada semana para
hacer tu entorno más pacífico:
- Hoy, di algo amable a un compañero, amigo o a alguien de tu familia.
- Hoy, ayuda a alguien sin que te lo pida.
- Hoy, incluye a alguien que esté solo.
- Hoy, respira y sé paciente antes de enfadarte.
¡Ánimo! Verás y comprobarás que pequeños gestos, pueden sembrar mucha paz a tu alrededor.





>> Compartir la noticia en
