El pasado sábado 14 de marzo vivimos una hermosa y significativa Convivencia de Celadores Vocacionales «como él» en La Cumbre, Bonao. En este encuentro participaron 42 personas comprometidas con la misión de orar por las vocaciones de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones en cada una de nuestras comunidades.

Fue una jornada marcada por la alegría, la fraternidad y el profundo sentido de servicio.
A lo largo del día, los participantes pudieron renovar su compromiso desde la oración y la reflexión, dejándose iluminar por el ejemplo de San Francisco de Asís, quien nos inspira a ser cuidadores atentos de los hermanos, especialmente desde la sencillez, la entrega y el amor.
Este encuentro fortaleció los lazos entre los celadores vocacionales y reafirmó la importancia de su misión silenciosa pero fundamental dentro de la Iglesia: sostener con la oración el llamado de Dios en el corazón de quienes son llamados a la vida consagrada.
Damos gracias a Dios por esta experiencia tan bonita y gratificante, que sin duda seguirá dando frutos en nuestras comunidades.

