
Una jornada llena de emoción, gratitud y diversión.
Los verdaderos encargados de organizar el evento fueron nuestros alumnos de 1.º de Bachillerato, quienes prepararon con ilusión un karaoke que movió a todo el colegio, desde Infantil hasta Bachillerato.
Profesores y alumnos se enfrentaron en diferentes duelos musicales que demostraron que, más allá de las aulas, lo que realmente nos une es el espíritu de familia y la alegría de compartir…
Fue mucho más que un homenaje; fue un recordatorio de lo que somos como comunidad educativa franciscana: una gran familia unida por el amor, la vocación y la alegría de servir. En este día tan especial, nuestros alumnos nos recordaron que enseñar también es sembrar esperanza y que la mejor manera de agradecer a los maestros es celebrar juntos la vida.
>> Compartir la noticia en