Desde el aula capitular del Monasterio de los Monjes Contemplativos de la orden de San Agustín, el domingo 23 de febrero, iniciamos nuestra formación espiritual de servidores de Paz y Bien, enmarcados en el servicio de nuestro apostolado.

Enmarcados en el servicio del apostolado, como servidor de Paz y Bien, se nos invitaba a cuidar el bien mayor que es Jesucristo, teniendo como modelo la vida y obra de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús y San Francisco.
Iniciamos nuestra oración meditando en torno al Evangelio del domingo, donde nos enfatiza en el cumplimiento del mandato del amor. Este fragmento, como una extensión de aquel en que le preguntan cuál es el mandamiento más importante, extiende el alcance al amar: «el amor a los enemigos».
Esta fue la reflexión que Fray Marlon nos exhortó, en el cumplimiento de nuestro servicio y compromiso al estilo de San Francisco y Beata Madre Carmen.
Gracias Señor por esta oportunidad y espacios de crecimiento espiritual que nos proporcionan las Hermanas Franciscanas, y a los Monjes que nos acogen con alegría y sencillez en sus instalaciones del monasterio.
«Bendito sea Dios que tanto nos quiere»

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