Iniciamos nuestro año escolar 2025 con una solemne Eucaristía en acción de gracias, para prepararnos bajo el presente lema «comotú» y en las manos del Señor y María para que nos protejan.

Nuestra Eucaristía de inicio de año fue presidida por el sacerdote Rigoberto Delgadillo, capellán de nuestro colegio, quien nos animó y llevó a la reflexión sobre la corrección fraterna, que debemos acoger como centro educativo católico. Nos sentimos alegres y gozosos todo el personal de nuestro centro: docentes, estudiantes, personal administrativo y padres de familia que asistieron a nuestra celebración.
Esta bella celebración se realizó en las instalaciones de nuestro colegio, en la cancha, sitio propio y amplio para esta gran actividad religiosa. Se notaba en los rostros de los participantes el deseo de escuchar de boca del sacerdote palabras de aliento y motivación para iniciar nuestro año escolar, aún más con el lema que trabajaremos este año: «comotú», destacando la personalidad y figura de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús, fundadora de las Hermanas Franciscanas.


«¡Bendito sea el Señor que tanto nos quiere!», repetía Madre Carmen. «¡Qué hermoso descubrir que no estamos solos! ¡Somos una Familia que late con un mismo latido en todos los lugares, en todos los tiempos, en todas las personas, en cada palabra y en cada gesto!». Así queremos iniciar con estas actitudes, propias de una gran familia franciscana y católica. Con Madre Carmen, Madre Carlota y San Francisco, que amaron a Dios y todo lo hicieron con amor y nos acogen con toda su ternura y cariño para llevarnos al Señor, estos son los sentimientos que queremos fomentar y vivir en nuestro centro.


Al finalizar la Eucaristía, y en presencia de las Hermanas Franciscanas, se les entregó un cuadro que hace historia en nuestra ciudad de Estelí, el cual nos trae a la memoria la infraestructura de los inicios del Colegio Nuestra Señora del Rosario, así como su gran misión y legado de las primeras Hermanas que iniciaron esta gran obra. Por eso, damos gracias por la fundación en nuestra querida ciudad y la presencia de nuestras Hermanas Franciscanas hasta el día de hoy.
