Cerca de 40 años en Paz y Bien

En este tiempo han nacido sus hijos, han crecido, se han casado…, y ahora, la mayoría son ya abuelas entregadas de lleno a sus nietos. Pero Paz y Bien es sagrado y no dejan la reunión por causas pequeñas. Y también les queda tiempo para colaborar en Cáritas, Catequesis y lo que el pueblo y la sociedad puedan necesitar de ellas.

En este año se ha integrado un grupo más joven, dado que es imposible sacar tiempo para varias reuniones a la semana. No obstante, la unidad y la alegría siguen reinando en el grupo.

«No podemos vivir sin Paz y Bien», es frase que repiten con frecuencia. Es el momento del encuentro, de compartir y de «recargar baterías», como dice la canción: «Recargar baterías para andar, engrasar lo que chirría y molesta a los demás».

Que nunca falten en nuestro Movimiento estos ejemplos que sorprendan y arrastren a los que vienen detrás.