YA SE ACERCA …

…LA HORA.



Sólo quedan tres días para que nuestras Hermanas Fe, Margiury y Ana Sofia se entreguen al Señor, le preguntamos qué es para ellas profesar y cómo se sienten:

Hna. Fe: «La profesión religiosa para mí tiene un gran significado, entregarme totalmente a Dios y consagrarme más íntimamente a su divino servicio. También es ser esposa de Cristo, quien entregó su vida por amarme tanto. Así, pronunciando mis votos quiero entregarme sin reservas a Él y a su servicio».

Hna. Margiury: » Bendito sea Dios que tanto nos quiere, sí bendito sea mi Dios que me ha llamado, que ha derramado su misericordia y amor sobre mí. Ahora puedo decir que se acerca el momento más esperado y deseado: darme sólo a Él, entregarme a Jesús.
¡Qué felicidad me da el sentir que es Él quien me quiere consagrar más íntimamente a su divino servicio y yo quiero corresponderle como su esposa; pertenecerle a Él, vivir para amarle y servirle, para escucharle y obedecerle! ¡Qué gran gozo siento en mi corazón al escuchar: «Yo te haré mi esposa para la eternidad, porque te amo con fidelidad!».

Hna. Ana Sofía: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador. Alabo y doy infinitas gracias al Señor por el don de su llamada por su amor y su misericordia. Me siento desbordante de gozo porque el que me eligió desde toda la eternidad quiere consagrarme para siempre en su divino servicio. Todo es del Señor, la vida, el tiempo, el espacio… y no hay felicidad más grande que querer gastar la vida por Aquel que por amor se entregó. Hoy sólo puedo decir ¡Bendito seas Señor, glorificado y ensalzado seas porque en ti resplandece la belleza y hermosura de tu majestad . Y con inmenso gozo, mi corazón repite: Aquí estoy, Señor, toma mi vida; Franciscana para siempre quiero ser.