¡VAMOS!

«Ya es hora de espabilarse, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz, conduzcámonos como en pleno día, con dignidad.» (Rm 13, 11-12)