El 9 de noviembre de 2024 celebramos el 125 aniversario del PASO a la VIDA ETERNA 
de la Beata Madre Carmen del Niño Jesús. 
Os anunciamos con gozo un TIEMPO DE GRACIA,
UN TIEMPO JUBILAR

 

La Penitenciaría Apostólica, organismo de la Santa Sede, ha concedido este Año Jubilar con motivo del 125 aniversario del “dies natalis” de la beata Carmen del Niño Jesús González Ramos, que se durmió en el Señor el día 9 de noviembre de 1899.

Ella en su vida de niña, joven, casada, viuda y religiosa es modelo de vida santa. Su intercesión es ayuda en nuestra vida temporal y en nuestro caminar hacia Dios.

DECRETO

La PENITENCIARÍA APOSTÓLICA, para aumentar la devoción de los fieles y la salvación de las almas, en virtud de las facultades que le atribuye el Sumo Pontífice Francisco, Papa por la Divina Providencia, escuchando las recientes preces presentadas por la Rvda. M. Joaquina González Salas, Superiora General de la Congregación de las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, en el jubileo de la Beata Carmen del Niño Jesús González Ramos, fundadora del propio Instituto, concede benignamente del tesoro celestial de la Iglesia la Indulgencia Plenaria, en las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice), a las hermanas de dicha Congregación y a todos los fieles, que, movidos por un verdadero espíritu de penitencia y caridad, desde el 7 de junio hasta el 10 de noviembre de 2024, que también podrán aplicar por las almas de los fieles en el Purgatorio mediante sufragio, si en forma de peregrinación visiten la capilla de la Casa Madre o visiten cualquier templo jubilar del citado Instituto dondequiera que se encuentre, y allí participen devotamente de los ritos Jubilares, o al menos ante las reliquias de la Beata Fundadora pasen un espacio adecuado de tiempo en piadosas meditaciones, concluyendo con el Padre Nuestro, el Símbolo de Fe e invocando a la Santa Virgen Madre de Dios y a la beata Carmen del Nino Jesús.

Los ancianos, los enfermos y  quienes los cuidan, y todos los que no puedan salir de casa por causa grave, podrán igualmente obtener la  Indulgencia plenaria, con la exclusión de todo afecto a cualquier pecado y tengan la intención de cumplir, lo antes posible, las tres condiciones habituales, si se unen espiritualmente a las celebraciones jubilares, ofreciendo sus oraciones sus dolores o contrariedades de la propia vida a Dios misericordioso.

Por ello, para que se facilite el acceso al perdón divino a través de las Llaves de la Iglesia por caridad pastoral, esta Penitenciaría ruega encarecidamente a los sacerdotes, dotados de las facultades oportunas para oír la confesión, que se pongan a disposición, con espíritu dispuesto y generoso, para la celebración de la Penitencia .

Este decreto entra en vigor sólo para esta ocasión. Sin que obste nada en contrario.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaria Apostólica, el día 23 de mayo, del año de la Encamación del Señor 2024.

Angelo card De Donatis.

Penitenciario Mayor

                                              Krzysztof Nykiel

 

Leer el decreto en latín.

CUÁNDO

Se abre este tiempo jubilar desde el día 7 de junio, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que junto con el Inmaculado Corazón de María, son los titulares de nuestra Congregación.

Como nos invitaba Madre Carmen: 

En unión de los Sacratísimos Corazones de Jesús y de María no titubeemos en ofrece los nuestros al Todopoderoso por la conversión de las almas.

 

Se clausurará el domingo 10 de noviembre.

Durante este tiempo, deseamos propiciar intensamente la renovación espiritual de los fieles e incrementar la vida de gracia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

DÓNDE

Los fieles podrán celebrar el Jubileo y conseguir la indulgencia plenaria visitando la Iglesia u Oratorios de cualquiera de nuestras Casas donde estamos extendidas las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones, con el fin con el fin de ganar la Indulgencia y siguiendo las condiciones habituales.

Ancianos, enfermos, los que los cuidan, los que no pueden salir de casa por causa grave, ¿cómo pueden obtener la Indulgencia plenaria?

  • Uniéndose espiritualmente a las celebraciones jubilares con un gran deseo de santidad y excluyendo todo afecto a cualquier pecado, y con la intención de cumplir, lo antes posible, las tres condiciones habituales.
  • Ofreciendo sus oraciones y sus sufrimientos, configurándose a Cristo Crucificado.

 

 

 

UN TIEMPO 

de renovación espiritual

 

UN  TIEMPO

de gracia

 

JUNTO A MADRE CARMEN DEL NIÑO JESÚS

 

 

 

CÓMO

Participar de los ritos jubilares u orar teniendo como ejemplo la vida de la beata Carmen del Niño Jesús y pidiendo su intercesión.

Concluir con el padrenuestro, el credo e invocaciones a la Virgen María y a la beata Carmen del Niño Jesús.

Las condiciones habituales para cada una de las indulgencias plenarias obtenida son:

Confesar

Recibir el sacramento de la Penitencia.

Comulgar

Recibir la Comunión Eucarística.

Orar

Orando por las intenciones del Santo Padre el Papa Francisco.

La Indulgencia puede lucrarse para sí mismo o se puede aplicar como sufragio por los fieles difuntos.

Oraciones

Padrenuestro, el credo e invocaciones a la Virgen María y a la beata Carmen del Niño Jesús.

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día;  perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Creo en Dios, Padre  Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo,  la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén

Plegaría a María: Acordaos

Acuérdate, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a tu protección, implorando tu asistencia y reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti.  Animado con esta confianza, a ti también acudo, ¡oh Virgen, Madre de las vírgenes!, y aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante tu presencia soberana. ¡Oh, Madre de Dios!, no deseches mis humildes súplicas, antes bien, escúchalas y acógelas benignamente. Amén

Oración pidiendo la gracia de imitar a la beata Carmen del Niño Jesús y obtener su intercesión:

Oh Dios, que has dado tu gracia a la beata Carmen del Niño Jesús, religiosa, para que en la contemplación de los misterios de la vida de tu Hijo se uniera fielmente a él; concédenos, por su ejemplo e intercesión, mantener el espíritu de oración y caridad y ser signos de la nueva vida en Cristo. Él, que vive y reina.

O bien: 

Jesús todo bondad, que enriqueciste a la beata Carmen del Niño Jesús con una fe firme y admirable fortaleza en las dificultades de la vida, aumenta en nosotros la fe, esperanza y caridad y concédenos que la imitemos agradándote siempre. Confiamos a tu Corazón nuestro deseo de verla glorificada en la Iglesia y esperamos que, por sus ruegos, nos concedas la gracia que te pedimos, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

QUÉ ES UN AÑO JUBILAR

Una celebración que tiene como objetivo fundamental promover la santidad de vida, la renovación espiritual de los fieles e incrementar la vida de gracia.

El Año Jubilar tiene como centro obtener la Indulgencia plenaria según lo concede la Iglesia Católica.

¿Qué es la indulgencia?

La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados ya borrados en cuanto a la culpa, que el fiel cristiano, debidamente dispuesto y cumpliendo unas ciertas y determinadas condiciones, consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos.