A TI,…

… MADRE DEL ADVIENTO.
Bendita tú entre todas las mujeres; bendita porque has creído; bendita porque el Señor ha fijado sus ojos en ti y ha hecho grandes maravillas.
Ya se va acercando la Navidad, dentro de poco celebraremos la venida del Señor. ¿Cómo estarías tú en estos momentos? Queremos, Madre, que tú nos ayudes a preparar nuestro corazón en este tiempo, para que cuando nazca Jesús pueda encontrar posada en nosotros.
Concédenos tu silencio interior y exterior, para poder tener presencia de Dios, para poder permanecer dentro del corazón de Jesús, para que estando con Él cada día nos enamoremos más.
Danos tu humildad para que el Señor pueda reinar dentro de nosotros. Danos tu sencillez para que en cada momento hagamos lo que tenemos que hacer, buscando siempre agradar a Dios.
Concédenos tu disponibilidad a la voluntad del Señor. Que no nos reservemos nada para nosotros. Que como tú, entreguemos nuestra vida entera al Señor para que Él haga con nosotros lo que desee.
Y concédenos, Madre, esa perfecta alegría, que en todo momento mostremos la alegría de sabernos amados y elegidos por el Señor.