TERESA DE JESÚS

¡LA SANTA DE LA ALEGRÍA!

El 28 de marzo de 1515. Nacía Teresa de Ahumada en Ávila.
Tras la muerte de su madre, Dios entra en su vida con toda su fuerza: Teresa pide a la Virgen que sea ella su madre. Una breve estancia con las agustinas de Gracia y una enfermedad, la hacen reflexionar: «… vine a ir entendiendo… la vanidad del mundo, y como acaba en breve…». Decide  ingresar en el monasterio de la Encarnación, confesando que desde que tomó hábito, «me dio un tan gran contento que nunca jamás me faltó hasta hoy».
Durante veinte años pelea entre una vida mediocre, atraída por las amistades que la asedían, y el amor de Dios, que no la deja descansar. Esta lucha desemboca en su conversión: «Fue tanto lo que sentí de lo mal que había agradecido aquellas llagas, que el corazón me parece se me partía». Y el Señor le pide que restaure la Orden, el corazón le saltaba de gozo: un nuevo sagrario y un nuevo estilo de vida alegre y generoso, como era ella: la primera en la recreación, en la oración y en los bailes de Navidad.

Ella nos enseña a todos a orar, a vivir el Evangelio, a encontrar a Cristo como amigo y como amor que llena toda la vida. Y tú, ¿cómo vives tu seguimiento de Cristo?