SAN ANTONIO DE PADUA DICE…

«Preferid más ser amados que temidos. El amor dulcifica lo amargo y aligera el peso insoportable. El temor, al contrario, nos hace intolerables hasta las cosas más insignificantes.»

SANTA TERESA DICE…

» Especialmente el Evangelio me interpela durante mi oración interior; en él encuentro todo lo que necesita mi alma. En él descubro continuamente las nuevas perspectivas, contenidos escondidos y misteriosos».

San Agustin dice…

«Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aun cuando no tuvieses nada que dar con tu mano Dios acepta tu limosna»

Jesús dice…

«Sólo por oírte decirme una vez que me quieres, crearía de nuevo el universo.»

LOPE DE VEGA DICE…

«Quien llora sus pesados desatinos, da al cielo gloria y al infierno espanto.»

SANTO TOMÁS MORO DICE…

«Nada puede pasarme que Dios no quiera. Y todo lo que Él quiere, por muy malo que nos parezca, es en realidad lo mejor».

SAN AMBROSIO DICE…

«Señor, toma este corazón de piedra, y dame un corazón de hombre: un corazón que te ame, que se alegre en ti, que te imite y te complazca».

EL BEATO JUAN PABLO II DICE…

«La liturgia del Adviento, empapada de constantes alusiones a la espera gozosa del Mesias, nos ayuda a comprender en plenitud el valor y significado del misterio de la Navidad»

JEAN LAFRANCE DICE…

«No buscarías el rostro de Cristo en la oración si no hubieras ya sentido su mirada posarse sobre ti»

M.M ARAMI DICE…

«¿Quién da tanto como Jesús? En el pesebre es hermano nuestro, en el Altar nuestro Pan de Vida, nuestro rescate en el Calvario, recompensa nuestra en el Cielo».