¡SOMOS TESTIGOS…

… de la Resurrección!
Él vive hoy, Él es el sentido de nuestra vida y nuestra felicidad. 
Si Cristo no ha resucitado vana es nuestra fe. Mas nosotras hemos conocido que Él vive y su Amor nos impulsa a anunciar al mundo entero la alegría de su resurrección.
Con Él resucitan también nuestros corazones, y la primavera estalla en el mundo entero y en cada ser humano que se deja tocar por la luz que irradia el Señor resucitado.
Que sepamos ser verdaderos testigos que viven como seres nuevos renacidos en el amor de Jesús muerto y resucitado; que nuestra vida y nuestra alegría sea testimonio de la resurrección. 

Su muerte en cruz y su resurrección nos hacen gritar ¡Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él!