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…¡SI SUPIÉRAMOS ADORAR…!

El Nacimiento es el misterio de la vida o de la luz. «En él estaba la vida y la vida es la luz de los hombres» (Jn 1, 4). De la hermosura de esta luz blanca, refractada en el espejo de la humanidad se recogen algunos rayos brillantes.Siguiendo la dirección de los rayos,podemos llegar mas fácilmente a las puertas del gran sol, que es la patria increada de la vida: Dios de Dios, Luz de Luz.
El nacimiento señala a alguien que comienza a existir. El Nacimiento se refiere a Jesús y por ello va escrito con mayúsculas. El Nacimiento de Jesús es actual. ÉL está naciendo perpetuamente. Dios nace de manera ininterrumpida en su pueblo. Y con Jesús, también el hombre nace de nuevo a la vida. 
Ante esta alegre noticia del nacimiento de Dios y del hombre no podemos menos que exclamar: «Gloria a Dios en el cielo». Henchido los pulmones y el corazón de este Espíritu gozoso, de esta gracia de estar continuamente naciendo porque siempre es Navidad. Adoremos a este Niño como lo hizo Francisco de Asís, y contemplemos en la pobreza del pesebre la grandeza de un Dios que se hizo Niño por amor a nosotros. 

¡Feliz Navidad a todos! Que el Señor os bendiga y os guarde. Novipost.