SEÑOR…

…¿ QUÉ QUIERES QUE HAGA?
Hoy la Iglesia Católica celebra el día
en que San Pablo -entonces llamado Saulo- alcanzó la conversión camino a
Damasco, a donde se dirigía para perseguir a los cristianos.

El apóstol descubrió la Iglesia gracias una intervención
directa de Cristo, quien, al revelarse en el camino de Damasco, se identificó
con la Iglesia y le dio a entender que perseguir a la Iglesia era perseguirle a
Él, el Señor: 

-«Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?»…
Señor, ¿Que quieres que haga?

Pablo se convirtió, al mismo tiempo, a Cristo y a
la Iglesia, en la que entra a formar parte por el Bautismo y a la que 
llega a presentar como Esposa de Cristo,
retomando así una antigua metáfora profética, que hacía del pueblo de Israel la
esposa del Dios de la alianza.



Este encuentro con Jesús le lleva a no desear cosa alguna, sino sólo a Cristo y vivir para él: «Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí».
Sigamos las huellas de este gran Apóstol y no tengamos miedo de preguntar al Señor: ¿Que quieres que haga?