¡¡¡REMA…

…MAR ADENTRO!!!


Este domingo, el Señor nos invita, a remar mar adentro, a escuchar su voz y adentrarnos en lo más profundo de su corazón.

Él no nos deja nunca, no desfrauda a aquéllos que lo dejan todo por Él, a aquéllos que con su vida nos dan ejemplo de un seguimiento más radical.

«Mira a Cristo y no vaciles. Que no haya nada ni nadie que merezca tu atención para frenar tu marcha, eres de Dios. Si te das a Dios, date como los santos se dieron» (Jesús Urteaga Loidi).

Sin duda, es imposible conocer al Señor y no amarle, amarle y no seguirle. Pero este segumiento ha de ser radical, sin quedarnos en la orilla del mar. El Señor es exigente, pero nos da su fuerza para poder poner nuestros pies sobre sus huellas, dejándolo todo sin mirar atrás.

Esta invitación no sólo es para los que queremos seguirle más de cerca, sino para todo cristiano. todos estamos llamados a ser luz y sal de las naciones.

«Me ha tocado un lote hermoso, me encanta mi heredad» (Sal. 15)