QUÉDATE CONMIGO, SEÑOR…

…porque
es necesario tenerte presente para no olvidarte.

Quédate, Señor, conmigo; sólo a ti te busco; tu amor, tu gracia, tu voluntad, tu corazón, tu espíritu, porque te amo y no pido otra recompensa sino amarte más. Con un amor firme, práctico, amarte de todo corazón en la tierra para seguirte amando perfectamente por toda la eternidad.
Hoy la Iglesia celebra el día de un gran Santo, el Padre Pio de Pietrelcina bienaventurado testigo de fe y de amor.

 Admiramos tu vida como
fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó
tu vida y te llamamos «Un crucificado sin Cruz».
El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los
pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.
Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el
cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros q
ueremos contar con tu ayuda.
 Ruega por nosotros.