PUES CONCEBIDA…

…FUISTE SIN MANCHA

El pasado día 8 el Noviciado estuvo de fiesta; motivos no nos faltaban. Nos encontrábamos en el 2º Domingo de Adviento, que nos traía una solemnidad especial: la Inmaculada Concepción  de la Santísima Virgen María, patrona de nuestra Congregación y, llenas de alegría, nos uníamos a todo el pueblo Nicaragüense con nuestra singular «gritería».

No faltaron  vivas a la Virgen: «¡María de Nicaragua!, ¡Nicaragua de María…! añadiendo también España, Santo Domingo, Kenia… porque la Virgen es Madre de todos los pueblos. Nuestras hermanas nicaragüenses (junioras, novicias, postulantes..) animaron nuestra familiar celebración con los cantos típicos, que durante toda la novena hemos ido cantando a nuestra Señora. Las hermanas profesas, un año más, nos acompañaron en este día tan especial en el que todas elevábamos una misma oración: la protección maternal de la Virgen, la paz del mundo, el bienestar de los pueblos… y ¡como no!, nuestro deseo de seguir su ejemplo de entrega, fidelidad y solicitud a la Voluntad del Padre, que desde la eternidad la soñó inmaculada, pura, virginal…

Con nuestra Beata Madre Carmen, no nos cansemos de repetir: «Virgen Santísima hacedme amar a Jesús».