PROFESIÓN RELIGIOSA…

…de nuestra Hermana Nuria
Ahora, sólo puedo dar gracias por todo lo que Él ha hecho conmigo. Él ha tomado en sus manos este corazón de barro y lo va moldeando y transformando con su amor. 


Sé bien que es Él quien lo hace todo y pido al Señor y la Virgen, que me concedan vivir para cantar siempre la misericordia de Dios entregándole toda mi vida; y que, como un día se me mostró a mí, pueda yo también ir por esos mundos mostrando a los hombres el amor que Dios les tiene.