POLVO ERES…

Y EN POLVO TE CONVERTIRÁS.

Ayer comenzó la Cuaresma, cuarenta días para que nuestra oración se vaya preparando para la Pasión y Resurrección de nuestro Señor. Queremos penetrar un poco más en este misterio para llegar con Jesús hasta la cruz y resucitar con Él.

Aprendamos, en este tiempo, del Corazón de María, su actitud de escucha ante la Voluntad del Señor, su respuesta de fe y su espera confiada.

«Los sufrimientos de esta vida me parecen nada con la dicha de recibir diariamente a Jesús Sacramentado». (Beata Madre Carmen) Vivamos este tiempo de conversión que la Iglesia nos ofrece participando especialmente en la Eucaristía, donde nos unimos a Cristo y a los hermanos. Aprovechemos también nuestro tiempo para – como decía santa Teresa- «estar a solas, tratando de amistad con Aquél que sabemos nos ama».