PERO…

… ¿ESPERAMOS A ALGUIEN MÁS?

Tus hermanas nos han contado lo que esta ocurriendo en NOVIPOST y queremos que tú nos cuentes ¿qué es para tí profesar?

Para mí, profesar es cantar al Señor desde lo más íntimo de mi corazón: «Yo te pertenezco con todo mi ser, mi cuerpo y mi alma tuyos son». Y añadir las palabras de la Virgen en el Magníficat: «Engrandece mi alma al Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador porque ha mirado la pequeñez de su sierva». Profesar es consagrar mi vida al Señor, ponerme en cada instante en sus manos reconociendo Quién es Él y quién soy yo. En verdad, lo único que quiero es hacer su voluntad porque a lo largo de mi vida me he dado cuenta de que sólo eso me hace feliz… Así que, Dios mío, si tu Voluntad es ésta yo estoy contigo y te digo: «Aquí estoy, Señor, toma mi vida, Hermana Franciscana de los Sagrados Corazones para siempre quiero ser». Y para las cuatro que el sábado haremos nuestra Profesión Temporal te pido que nos enseñes a seguir siempre tu voluntad y nos concedas la santa perseverancia, para que te sirvamos con santidad y justicia todos nuestros días.


Nuestra Beata Madre Carmen, antes de morir, reconocía ante la Superiora General del Instituto que moría algo disgustada porque no veía en sus hijas el espíritu de santidad que ella deseaba. Por eso hoy ponemos en el corazón de Madre Carmen nuestros deseos de ser «religiosas ejemplares, franciscanas perfectas», como ella nos dice, y le pedimos sentir siempre su compañía y protección porque sabemos que desde el cielo nos mira y cuida de nosotras.
Gracias Madre Carmen por tu «sí» que hace posible el nuestro como HERMANAS FRANCISCANAS DE LOS SAGRADOS CORAZONES.


¡BENDITO SEA DIOS QUE TANTO NOS QUIERE!