PENSAD HIJAS MÍAS QUE PARA SER BUENAS RELIGIOSAS…

…Habéis de seguir a Jesús cargadas con la cruz que Él os tiene preparada.


Abrazar la Cruz, es abrazar al Dios que en ella se entrega, abrazar la cruz es unirnos de la manera más fuerte y profunda al Corazón herido de Amor que con su Sangre preciosa, pagó el precio de nuestra redención.
Vivir abrazando a la cruz, sin buscar nada fuera de ella, y no buscando nuestro gusto ni los sufrimientos que nos parecen más heroicos o soportables, sino sólo los que Dios con su mano generosa nos ofrece.., esto es caminar a pie descalzo hacia el cielo, pues es en la Cruz dónde Jesús nos abrió de par en par las puertas del cielo. 
No importa que sea un sólo momento de heroico dolor, como el de los mártires, algún que otro clavo, o una vida llena de astillitas; Jesús da a probar su cruz a las almas que ama porque sabe que su gozo está en poder corresponderle, y sufrir por amor es la prueba más grande de amor que el ser humano puede dar. 

¡DULCES CLAVOS DULCE ÁRBOL DÓNDE LA VIDA EMPIEZA CON UN PESO TAN DULCE EN SU CORTEZA!